Algunas tardes, cuando he terminado de preparar algún dulce y espero la visita del tendero para merendar y conversar sobre lo divino y lo humano, me pongo mi pequeño equipo de música que tengo en la cocina y escucho viejas canciones, de aquellas que tan felices nos hicieron a Claudina y a mí cuando vivíamos en la ciudad y yo era algo más que su criada.
Fueron tantas horas estudiando juntas con la música de Ben E. King, Percy Sledge..., o Glady Knight y su "Midnight Train To Georgia" que tanto me hizo soñar con cambiar mi vida, con la huida.
Estudiábamos las dos, Claudina y yo, aunque lógicamente sólo ella acudía a las clases en la universidad y sólo ella obtuvo su titulación superior. Yo me quedé en algo más que su criada. Pero conservo la satisfacción de que si Claudina llegó a ser una gran ortodoncista fue gracias a mí.
Quizás exagero. Claudina jamás ejerció la odontología, y de ortodoncista sólo tenía un maravilloso sillón que le costó una inmensa fortuna. Un sillón que ahora está en el sótano esperando a que me decida qué hacer con él.
Esta tarde estaba indecisa, sin saber qué merienda prepararle al goloso tendero, cuando ha sonado la voz de Fats Domino cantando "Blueberry Hill". Y lo he tenido muy claro: Una tarta de arándanos.
Los berries son un conjunto de frutas finas, de pequeño tamaño y sabores acidulados. Entre los berries, el arándano se cultiva en todos los continentes. En los Estados Unidos y Canadá se consume desde hace siglos. Los arándanos negros o americanos son unos frutos de un color negro azulado y son los más ricos en vitamina C. También hay arándanos rojos o agrios, que fueron muy populares en Europa. Resultan recomendables para combatir infecciones urinarias y digestivas.
TARTA DE ARÁNDANOS
Mi tarta de arándanos ha necesitado:
450 gr. de arándanos
250 gr. harina
Un pellizco de sal
125 gr. mantequilla
1 huevo
100 gr. azúcar
Media taza de mermelada de grosella o similar
2 cucharaditas de maizena
1 cucharada de azúcar
3 claras de huevo
6 cucharadas de azúcar en polvo
He amasado la harina con la sal, la mantequilla, el huevo y el azúcar. He forrado un molde con esta masa y he horneado a 180º C durante 15 minutos.
He disuelto la maizena en un poco de agua y la he hervido con la mermelada (también se puede usar zumo de frutas del bosque). Ha espesado y la he dejado enfriar.
He rellenado el fondo con los arándanos y he vertido la mermelada encima.
Finalmente, he batido las claras a punto de nieve junto con el azúcar, he cubierto el pastel con este merengue y lo he dorado ligeramente bajo el grill.
Después de merendar, el tendero le ha puesto a mi blog como música de fondo la canción "Blueberry Hill".
Me fascinan los arandanos... desafortunadamente aca en Colombia no son muy comunes.
saludos gertru!