Me fui de La Coctelera de una manera tan abrupta que volver no resulta fácil. Debo reconocer que desde el día siguiente que dije que no volvería jamás, ya la echaba de menos. Soy demasiado terca, cabezota y exigente. Y a veces la ginebra me ofusca.
Por eso he decidido volver (no sé ni cómo, ni para qué, ni por cuánto tiempo) con un biscuit con mousse de dulce de leche y chocolate. No es fácil. Tampoco lo es el regreso.
Para el biscuit necesitamos:
1 taza de azúcar (200 gramos)
150 gramos de manteca derretida
4 yemas de huevo
3 cucharadas de nueces picadas
1/2 taza de harina (60 gramos)
Una pizca de sal
4 claras de huevo
Precisaremos también media taza de almíbar liviano para bañar. Es decir, dejamos hervir el agua con el azúcar (una parte de agua y dos de azúcar) hasta que ésta se disuelva completamente, alrededor de 5 minutos, más o menos.
Para la mousse de dulce de leche y chocolate:
1 taza de crema de leche o nata (250cc.)
200 gramos de chocolate cobertura
2 cucharadas de gelatina sin sabor o 2 sobres (14 gramos)
3 tazas de leche (750cc.)
800 gramos de dulce de leche
1 taza de crema de leche o nata (250cc.)
El dulce de leche adopta nombres diferentes según los países. En México y Centroamérica dulce de cajeta. En Chile y Perú manjar blanco. En Cuba cremita de leche. En Brasil doce de leite. En Bolivia majablanco. En Colombia y Venezuela arequipe.
Se prepara con leche, azúcar y esencia de vainilla. En algunos casos puede incorporarse nata o crema de leche a la leche si se considera necesario.
El arequipe colombiano, que está hecho con leche de vaca y azúcar con adición de bicarbonato de sodio, se hierve hasta caramelizar el azúcar y evaporar la leche, quedando como un caramelo blando de color marrón.
Creo que así me lo explicó el amigo Lucas cuando vino a la boda de Salma y el tenderito. ¿O no fue Lucas?
Para decorar el postre: Tejas
100 gramos de manteca pomada
100 gramos de azúcar
100 gramos de harina
2 cucharadas de coco rallado
2 claras
3/4 taza de crema de leche o bata (180cc.)
2 cucharadas de azúcar impalpable (glas, pulverizada)
chispitas de chocolate
pasas de uva bañadas de chocolate
100 gramos de chocolate cobertura
Introdúzcanse ustedes en la cocina con ganas de trabajar:
Biscuit.
Poner en un bol el azúcar y la manteca previamente derretida a baño maría o en microondas.
Mezclar la preparación hasta unir la manteca al azúcar.
Batir las yemas y agregarlas a la preparación anterior.
Incorporar las nueces y la harina cernida con la sal.
Batir las claras a nieve y agregársela de a poco y en forma envolvente.
Forrar el fondo de una tortera de 24 centímetros de diámetro con papel blanco enmantecado.
Volcar la preparación en él.
Llevar a horno suave durante 40 minutos o hasta que esté cocida.
Retirar y desmoldar sobre rejilla dejándola enfriar.
Luego cortarla a la mitad.
Forrar la tortera con papel film y apoyar sobre el fondo una de las mitades del biscuit.
Bañar con el almíbar en forma generosa.
Mousse.
Picar el chocolate cobertura. Calentar la crema de leche a punto de hervor.
Volcar la crema de leche sobre el chocolate cobertura. Mezclar hasta que el chocolate esté disuelto.
Hidratar la gelatina en media taza de leche fría.
Volcar la gelatina hidratada en el resto de la leche. LLevar al fuego e ir revolviendo hasta que llegue a punto de hervor.
Retirar e incorporarle el dulce de leche mientras se continúa revolviendo hasta que se disuelva.
Incorporar el chocolate disuelto en la crema.
Poner esta preparación en un baño María invertido con agua y hielo.
Ir mezclando cada tanto y apenas enfríe la preparación agregar la crema batida a medio punto.
Volcar la mousse sobre el biscuit. Cubrir con la otra mitad del biscuit y llevar a la heladera durante 4 horas como mínimo.
Tejas para decorar.
Poner en un tazón la manteca, el azúcar y el coco. Unir todo mezclando los ingredientes.
Incorporar la harina alternando con las claras. Una vez todo incorporado llevar a la heladera durante 30 minutos.
Para cocinar las tejas se emplean planchas siliconadas que permite cocinarlas sin que queden adheridas a la placa.
Igualmente con cuidado se pueden cocinar en placas comunes de horno bien enmantecadas.
Se toma algo de esta preparación con una cuchara y se esparce en forma de círculo sobre la placa.
Con el revés de la cuchara nos vamos ayudando para darle la forma circular.
Conviene hacer dos o tres cada vez no más.
Llevar a un horno medio durante 10 minutos aproximadamente o hasta que los bordes estén dorados.
Retirar la placa del horno y con cuidado de no quemarse ir levantando una teja y apoyárla sobre un molde de forma cónica y adherirla a él para que adopte su forma. Una vez fría se retira con cuidado ya que son muy frágiles.
Esta operación se hace en forma rápida pues una vez fría endurece.
Decoración del postre.
Una vez retirado el postre de la heladera, se desmolda sobre una fuente de mesa.
Se bate la crema de leche con el azúcar impalpable hasta que esté espesa.
Se decora a gusto con puntero rizado y se salpica con chispitas y las pasas bañadas.
Por último se acomodan los conos de tejas previamente bañados un poco con chocolate cobertura.
Este postre se come bien frío. Una opción es ponerlo en el congelador, heladera o freezer, y retirarlo un rato antes de servirlo para que esté frío pero no demasiado congelado.
Ya sé que la mayoría de ustedes han dejado de leer la receta, o lo han hecho someramente. Si han llegado hasta aquí, recuerden que lo más importante de una cocina es, como en el resto de las cosas de la vida, la dedicación y el cariño.
Mmmm que dulce regreso, lo confieso no he leído toda la receta, pero la he copiado para entregársela a Gina que es experta en esas artes.
Saludos
¡Ay! M'hijito. Pobre Gina. Realmente la receta no la puse para que la pusieran en práctica, porque creo que es muy compleja... Como los regresos. ¡Qué gusto reencontrarte en estas líneas!.
Sin embargo, la receta es auténtica y puede hacerse con total confianza, paciencia y tiempo. Más que difícil, que lo es, es laboriosa. Si al leerla Gina no te tira un rodillo pastelero a la cabeza es porque, como bien sabes, es una santa.
Un beso.
Jajaja, entonces tendré que ocultar bien el rodillo antes de entregarle la receta jajaja
Saludos
PD: el gusto es mío
Pues el experto en postres es mi papá... voy a pasarle esta receta para ver si lo hace para este fin de año.
Dios... que maleducado he sido... mil disculpas Gertru!
BIENVENIDA DE NUEVO!!
Amigo Lucas, no tienes que disculparte de nada. Es un gusto tenerte nuevamente en mi casa. Si el experto en dulces es tu papá, seguro que conoce alguna manera más sencilla de confeccionar éste. En caso de que lo haga para fin de año, espero que nos cuentes qué tal le salió.
Un beso.