Pasan los días sin darse una cuenta de ello, y deja el blog algo abandonado.
Me estoy dedicando por entero a la reforma de la mansión Górtimer para convertirla en hotel. Con la boda del tenderito y Salma nos hemos dado cuenta de que Lamira tiene absoluta escasez de plazas hoteleras. Si yo puedo aportar unas veinte camas, el turismo de la localidad me lo agradecerá. Y yo no tendré una inmensa casa llena sólo de recuerdos y fantasmas.
La reforma la están dirigiendo los hermanos Sawmill. En realidad no son hermanos, sino concuñados. Sus respectivas esposas sí son hermanas, venidas de Wisconsin, USA, cuando eran unas niñas. Son ellas las que se apellidan Sawmill y, con su carácter, cualquiera les arrebataba el apellido, ni aun después de casarse. Sin embargo, la mayoría de la gente de Lamira piensa que son ellos los hermanos, porque trabajan juntos y nunca se emborracha el uno sin el otro.
Poco a poco les iré contando cosas de la reforma de la mansión Górtimer.
Ahora debo contarles algo más de la boda del tenderito y Salma.
Cometimos el terrible error de no invitar a Madeleine de Cubas, la señora Nostalgia. Sé que ella comprende que con tanta premura, con las obras en la cafetería de Salma, y todo tan precipitado, pueden cometerse estos imperdonables fallos. Estas fotos de la boda se las dedico especialmente a ella.
Las dos primeras son de mis amigas de la ciudad. Todas sirven en casas de alto nivel, y pudimos recordar aquellos buenos tiempos en los que cada sábado echábamos nuestras partiditas de póker.
Clarence es la muchacha de rojo y, a pesar de su sonrisa y su extraordinario buen humor, no siempre le fueron las cosas fáciles. Pero ése no es el tema.
La tarta la hice yo. En realidad hice quince tartas iguales. El tenderito me pidió, sobre todo, sobriedad y sencillez.
A veces, el tenderito es muy aburrido.
Brindamos con un excelente cava español y los novios dieron sobradas muestras del amor que les une.
En la última imagen, los novios posan con el amigo Lucas y una de las señoritas del Deliberately. Sin que eso tenga nada que decir, salvo que los cuatro lucen guapísimos.
Ay gertru... justo tenias que publicar la foto en la que salgo con una de las chicas del deliberately...
Ni te cuento del lio que se me va a armar en casa.
Ja, ja, ja, Gertru, por esta vez te perdono, con tal de que me prometas que me invitas a tu boda. A esa sí que no pienso faltar!!! aunque tenga que colarme. Bueno, gracias por las fotos adicionales, ah! cómo me gustan las bodas!!! Y el grupito de amigas sensacional. Ciertamente, un ramillete de flores. Y el cake además de bonito, me imagino que sabía delicioso. Todo un éxito. No dejes de reportarnos. No seas tan floja. Besitos.